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La Gingivitis


La infección de las encías, o gingivitis infecciosa, se debe generalmente a un mal cepillado de los dientes. Producto de esto, se acumulan la placa bacteriana y el sarro, fuente de numerosas bacterias. Las toxinas que estas producen irritan la encía y la infectan.

Síntomas

La gingivitis se manifiesta por una hinchazón anormal de las encías, las que se vuelven rojas y sensibles y sangran con facilidad, principalmente durante el cepillado.

Complicaciones

Si no se trata, la gingivitis puede transformarse en una inflamación de los tejidos que soportan el diente (periodontitis), el hueso en el que está implantado el diente se deteriora poco a poco, y los dientes se descalzan. Cuando el hueso está completamente destruido, se habla de periodontitis, afección que se acompaña de un desprendimiento de la encía alrededor del diente. La Periodontitis es la principal causa de pérdida de dientes a partir de los 30 años.

Tratamiento

Consiste en eliminar el sarro en forma meticulosa, eventualmente después de la administración de antibióticos. En el caso de la periodontitis, puede ser necesaria la incisión y ablación de una parte de la encía que rodea el diente (gingivectomía). En caso de periodontólisis, se realiza una intervención que consiste en despegar quirúrgicamente la encía para limpiar y raspar las lesiones (intervención llamada colgajo abierto). El tratamiento también consiste en rellenar las estructuras destruídas con coral u otros materiales. La prevención de la infección de las encías es primordial, por lo que hay que cepillarse cuidadosamente los dientes, al menos dos veces al día, con un cepillo adecuado.

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Comentarios

  1. Hay que conocer que no siempre es el sarro el causante de la gingivitis, a veces la acumulación de materia blanda (placa bacteriana) es suficiente para inflamar las encías.

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