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La amoxicilina puede causar fluorosis dental


La amoxicilina es una penicilina sintética que se usa para tratar ciertas infecciones causadas por bacterias sensibles a este antibiótico (por ejemplo , infecciones a garganta, nariz y oídos, infecciones del tracto respiratorio inferior, infecciones genitourinarias sin complicaciones urológicas, infecciones de la piel y los tejidos blandos, infecciones odontoestomatológicas…). Es muy común que se recete a niños con problemas de infecciones en los oídos y otras enfermedades bacterianas.

Un estudio publicado en Archives of Pediatric and Adolescent Medicine, alerta del peligro de recetar amoxicilina a los bebés, por el riesgo de lesiones al esmalte (fluorosis dental).

En este estudio participaron 579 bebés y fueron seguidos desde su nacimiento hasta los 32 meses. Los resultados indicaron que un 75% de niños habían tomado amoxicilina a los 12 meses de edad, mientras que el porcentaje se elevaba hasta el 91% cuando se preguntaba a los 32 meses.

Se observó también que un 24% de los pacientes presentaba fluorosis en ambos incisivos centrales superiores.

Los investigadores indican que tomar amoxicilina desde los 3 a los 6 meses aumentaba significativamente el riesgo de fluorosis en los incisivos centrales superiores. Estos resultados sugieren un nexo entre el uso de amoxicilina durante la infancia y el desarrollo de defectos en el esmalte de la dentición permanente.

El Dr. Steve M. Levy, director de salud pública dental de la Universidad de Iowa, indica que los hallazgos alcanzados deberán tomarse en cuenta cuando se recete amoxicilina a niños pequeños. No es cuestión de prohibirla, sino de recetarla apropiadamente y de tener en cuenta este posible efecto secundario. Además indica que “en este momento, se trata de una curiosidad estadística y no debería llegarse a ninguna conclusión antes que se realicen más estudios”.

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