29/4/10

El proceso de un blanqueamiento dental

El blanqueamiento o clareamiento dental es un tratamiento netamente estético que logra reducir varios tonos dejando los dientes más blancos, brillantes y con una apariencia saludable. Se puede realizar en consultorio o en casa. (en casa bajo supervisión del odontólogo).

Es importante saber que el blanqueamiento dental también es un proceso clínico, en la cual se va a tratar de aclarar la superficie dental entre 2 y 3 tonos.

Hay que tener en cuenta si es que una persona desea blanquearse demasiado los dientes puede sobrepasar el punto de saturación del color y su dentadura dejará de parecer natural.

Antes de someterse a un blanqueamiento el dentista realiza una historia clínica, un diagnóstico personalizado de cada paciente y se toman medidas de las arcadas del paciente.

En la actualidad hay dos tipos de agentes blanqueantes más usados: el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida, ambos se emplean a distintas concentraciones, y esto va de acuerdo al método que se va a usar, es decir, si el tratamiennto es en la clínica dental o en su casa.

Blanqueamiento en casa

Si lo va a realizar en su propio hogar como ya adevertí anteriormente debe hacerlo en bajo la supervisión de su dentista y acudiendo a la consulta cada vez que se le requiera.

Para poder aplicar el gel blanqueador el dentista tomará unos moldes de la boca para confeccionar una férula de plástico transparente, que encaje exactamente en cada arcada dental.

En estas férulas se coloca el agente blanqueante. El paciente debe usarlas de 3 a 5 horas diarias durante aproximadamente de 12 a 20 días, dependiendo de la intensidad de la coloración de los dientes.


No se preocupe que el gel actúa sin efectos perjudiciales para las piezas dentarias, ya que se trata de un procedimiento que no debilita los dientes, aunque sí hay casos que pueden causar hipersensibilidad de los dientes o de las encías en la primera hora tras retirar las férulas. Pero esta hipersensibilidad es reversible ya que se trata con tópicos o enjuagues que contengan flúor.

No se deben rellenar en exceso con el gel blanqueador para que la encía no sufra irritación ni daño alguno. Al colocar las férulas en la boca se debe eliminar el gel sobrante que refluye, bien con un cepillo de dientes limpio y húmedo o con una gasa estéril.


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